martes, 9 de septiembre de 2008

Once upon a time...



La suave
luz de las cuatro de la tarde nos da la señal: es el momento perfecto para escapar de la monotonía del cemento, las publicidades y la rutina: ha llegado la hora de imaginar.

Sentadas en el piso nos miramos la una a la otra, saboreando el momento.

La tapa por fin se abre y nos sumergimos en un mundo de colores y aventuras.

Cada tanto te espío Renata y tengo el placer de observar como tus ojos se emocionan con cada palabra.

En ese preciso momento me doy cuenta....

Algún día vas a abrir tus alas y volar lejos de mi.

Y yo tendré la satisfacción de haber vivido esos diez perfectos minutos junto a vos. La satisfaccion de haber vivido en un mundo hecho solo para vos y para mi.